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Distracciones traicioneras

 Mientras de manera sibilina los voceros de los grupos económicos no se distraen en su afán de torcer el rumbo de a política argentina, una esforzada operación de sinécdoque conceptual se intenta sin éxito en un rincón del espacio kirchnerista. Lo mejor, en cualquier caso, es que la presidenta Cristina Fernández e Kirchner lleva la disputa importante (la primera) al centro del mundo y marca una distintiva comprensión de la crisis internacional y de la forma de enfrentarla.

Algunos referentes del progresismo con genética de izquierda decimonónica hacen verdaderas contorsiones en el esfuerzo por sintetizar el nuevo espacio político de la Argentina a partir de la muerte de Néstor Kirchner. El deseo de librarse de la incomodidad que les produce el peronismo nos ofrece la oportunidad de decir alguna cosa que nos parece pertinente para tener presente en esta hora, y para ayudar, porque todos esos esfuerzos y esas capacidades innegables hacen falta para otro propósito que es el de consolidar el proyecto en marcha.

La esforzada operación de sinécdoque conceptual consiste en un intento de reducir la nueva totalidad del espacio kirchnerista con el solo aditamento de ese sector del progresismo. Vieja idea de la parte haciéndose del todo.

Las referencias son inequívocas en este sentido, parece ser que la política de derechos humanos del gobierno,  y las inclusiones de causas de nuevas minorías son, en muestra de biopsia, prueba irrefutable de esta redefinición, y de la naturaleza resignificante de ese progresismo.

El peronismo no debería tener que  desempolvar sus fueros en estos territorios pero bueno es recordar que la incorporación de las mujeres al sufragio, la ley de divorcio, y otras extensiones del derecho político en la Argentina constituyen parte de su itinerario histórico. La expansión del derecho ha sido en los últimos 65 años obra pura del peronismo. Desconozco que existan organizaciones del tipo de “Putos socialistas”, “Putos comunistas” o “Putos radicales”, siendo que si han dado pruebas de valía militante los “Putos peronistas” quienes integran de manera protagónica el nuevo extenso paisaje juvenil del espacio kirchnerista. Desde esa definición política se acompañan a las organizaciones libres que las minorías sexuales se han sabido dar en el país.

En realidad resulta claro que este intento está buscando una solución para algunos intelectuales mucho más que para los propios hombres y mujeres del progresismo que ya están absolutamente consustanciados con el nuevo espacio. Siempre vivir es previo a cualquier decir de la vida.

Tener que encontrar la explicación de por qué el kirchnerismo no es ya peronismo, por qué el peronismo ha muerto con la muerte de Néstor Kirchner, por qué el progresismo ahora sí puede ingresar en el campo nacional y popular una vez hecha la limpieza conceptual del peronismo, es parte de la ingeniería de absurda abnegación que se despliega en estas horas.

La verdad es muy otra, el progresismo y la izquierda decimonónica le han aportado poco y siempre tarde al movimiento nacional y popular de la Argentina, con lo que no es de esperar que califique para factor dinámico en la transformación de un espacio político tan central. Pero advierto que no es posible prescindir de ellos, porque el kirchnerismo es este momento actual del peronismo, o si se quiere, la actualidad del movimiento nacional y popular, y estos sectores son parte integrada y requerida del kirchnerismo.

Pero podemos sacar provecho del observar estas razones y estos esfuerzos, porque lo que se busca muchas veces en nuevos lugares se encuentra acuñado en el espíritu histórico del pueblo. En primer lugar decir por qué razón el peronismo es generalmente incómodo en una descripción que agregue algo a su consabido ser “el hecho maldito de la Argentina burguesa”.

Los intelectuales en general y los intelectuales progresistas en particular saben que el pringue peronista te relega en la cátedra, te quita de la prensa reputada, te confina a suburbios editoriales y te desmejora la reputación académica, científica y profesional. Los intelectuales peronistas no somos aceptados como serios, aunque le hayan dado muchos de ellos al país lo poco de pensamiento genuino que se generara en el siglo XX, y esto en virtud de la sistemática persecución, ocultamiento y negación que el establishment cultural de la Argentina le ha practicado desde 1955 hasta el presente. Muy pocos obedientes a la máquina de disciplinar de ese establishment se terminan revelando, como digo poco y tarde, pero al menos al fin. Caso emblemático de estas rebeliones es Ernesto Laclau. Otros, como Nicolás Casullo han oxigenado a toda una generación que quería pensar por sí misma y situados como lo ordenaba la reveladora doctrina de Rodolfo Kusch. Pero en general, la subordinación era el tono de la melodía y el peronismo como fuente de pensamiento o lo que colindara con él debía ser relegado a la categoría del graznido.

Más estos son tiempos diferentes. Cuando comprobamos que la derecha argentina sufre pauperismo intelectual y que apenas supera la tilinguería de un Rotzinger, o el balbuceante discurso prepolítico de Macri podemos afirmar que lo único con lo que cuenta el país como pensamiento proyectado es lo que puede ofrecerle el campo nacional y popular. De manera que para que perder el tiempo en una discusión endogámica innecesaria?

Por qué importa hacer esta aclaración? Porque el conservadurismo no duda jamás en disfrazarse con las ropas de los movimientos populares, y mientras algunos se distraen en la búsqueda de perfecciones teóricas, estos grupos apelan a la estética para, apoderados de la apariencia, restaurar el orden conservador rediseñado a partir de 1976. Lo hacen groseramente, porque han perdido el estilo. Lo que no han perdido es la conciencia clara de sus propios intereses que siempre van a contramano de los intereses de la Nación.

El que se distrae pierde, hace perder y sin querer, traiciona. No nos podemos distraer.

Tato Contissa, el Lunes, 10 de enero de 2011 a la(s) 14:06 ·

Domingo K, Lunes P

La lucha después del voto

El domingo voto K para que desde el gobierno se hagan cargo de que no sólo hay que hacer presente al Estado ausente, sino que hay que desarrollar políticas formativas de recursos humanos desde las universidades nacionales para que ese Estado se nutra de manos y cabezas eficientes para el proyecto nacional. Los voto y los obligo.

El domingo voto K para que terminen de darle vueltas al plan energético y lo pongan a jugar en esa idea de país dónde nadie se quede afuera de la producción, del consumo y de la vida.

El domingo voto K para que liberen la palabra pública del corsete que le han puesto los grupos concentrados, más allá de los negocitos que algunos ranfañosos de ese mismo gobierno tienen con los “hadades” y los “clarines” de este país cuasi silenciado. Los voto y los comprometo a la Ley que reemplazará a la de la dictadura y a la que SOLO ESTE GOBIERNO se animó a presentar.

El domingo voto K para que hagan la reforma impositiva, graven las transacciones financieras, bajen el IVA y hagan de la imposición una herramienta para el diseño del modelo productivo de la Argentina en función de la región. Los voto para que se alejen de las influencias de los amigos de ocasión que cantan como las sirenas desde los riscos de los noventa.

El domingo voto K para que la Argentina no pierda el sendero emprendido en 2003 y profundice y acelere la transformación, es decir para que se termine con la tibieza de los tibios, las mezquindades de los mezquinos, y las avaricias de los oportunistas, y para que jueguen los hombres y mujeres realmente comprometidos con el proyecto nacional y popular.

El domingo voto K para derrotar a los que ya fracasaron y se esconden detrás de la desmemoria y de los afeites mediáticos. Pero el lunes empezamos la lucha contra los que frenan desde adentro lo que no posible, ni justo, ni decente demorar más.

Tato Contissa, el jueves, 25 de junio de 2009 a la(s) 21:13 ·

El desencantador y la serpiente

Aguad remeda el gesto del boxeador pero sin el boxeo, sin el rival…hace “sombra”. Hace de intelectual que piensa el país, que lo sufre, al estilo Agüinis…apenas un matiz de diferencia con el rictus centenario de buena parte de la intelectualidad que recrea la autodenigración y el sentimiento de minusvalía. Pero Agüad no solo que ve desencanto en dónde nosotros no le vemos, sino que lo ve donde no lo hay. A estos intelectuales siempre el país los vence….o con los cartoneros “desafiando la falta de apego al trabajo de los argentinos” o con seis millones en multitud sacando la apacible alegrìa contra la insidia, el desaliento y la desesperanza sembrada a raudales sobre sus corazones por el sistema mediático concentrado, a diario e impiadosamente.
No Aguad, los argentinos no estamos desencantados, porque jamás nos resignamos a ser espectadores de la historia. Y donde haya un lugar en donde hacernos visibles pondremos en evidencia con nuestra alegría luchadora la maledicencia de los espíritus miserables.

Tato Contissa, el jueves, 27 de mayo de 2010 a la(s) 19:34 ·

El estilo Clarín de decir ¡Ay!

Este fin de semana el grupo recibió un “ajuste a derecho” cuyos dolores se tradujeron en un berrinche de mendacidad que, esta vez, tuvo como víctima al titular de la AUFCA (ex COMFER), Gabriel Mariotto.

En efecto, en la última reunión del directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) realizada en al provincia del Chaco, el día 22 de abril de 2010, se caducaron trámites relativos a compras de cables de distintas provincias realizadas por el grupo Clarín a través de las sociedades Cablevisión y Multicanal. ¿La razón?: en más de 10 años de tramitación de los expedientes, tanto Cablevisión como Multicanal nunca completaron la documentación necesaria para la aprobación de la compra.
Durante esos 10 años, el grupo Clarín, ha explotado dichas licencias, sin contar con la debida autorización. Sepamos que en muchos casos, los cables comprados por el grupo Clarín, eran competidores y su compra fue realizada a los solos fines de cerrarlos y evitar la competencia y consolidarse como monopolio en distintas partes del país, lo que le agrega a la práctica mafiosa una historia de periodistas, locutores, camarógrafos y operadores que fueron despedidos al cerrarse sus fuentes de trabajo.
La reacción no se hizo esperar: luego de tapar la multitudinaria marcha en contra de los monopolios mediáticos del 15 de abril con un afiche supuestamente escrachador, y con el pecado adicional del anonimato, el diario trastorna y cambia de sentido una declaración de Mariotto publicadas en el duario Chaqueño Norte. Clarin tradujo del castellano chaqueño la frase “nos gusta que todas las opiniones sean refrendadas, y estos afiches no tuvieron firmas, por lo que es una incógnita quién los emitió” al catellano mentiroso “No nos gustan que todas las opiniones sean refrendadas”.

Durante el resto de los días, mentira en mano, los periodistas se dedicaron a testear todo el espinel político. Algunos supuestamente mordieron el cebo. Revelar la certidumbre de algunas declaraciones de políticos del gobierno será la tarea de esta semana para los lavadores de mentiras que somos los periodistas en estas horas. Mariotto nunca fue consultado por Clarín, están ahorrando en teléfonos.

Tato Contissa, el Domingo, 25 de abril de 2010 a la(s) 21:52 ·

El mandamiento número once

Si vos sos Rey le podés pedir a un presidente que se calle, si sos un ex astro de la Fórmula Uno exigir que una candidatura a la primera magistratura de la Nación sea depositada a plazo indeterminado en el medio del orto, si sos Maradona podés pedir la continuidad de un servicio que, ignorábamos, le estaba brindando una parte de la prensa periodística argentina.
¿Interpreto mal? Si. Claro que interpreto mal, pero interpreto con el mismo nivel de capricho con que el sistema mediático aún concentrado de la Argentina la emprende con cualquier hecho de este presente público que llamamos actualidad.
Podría, en ese mismo temperamento, haber preguntado porqué en el tiempo en que Dios le ordenó a Noé la construcción del arca no hubo el escándalo de ahora, cuando en afán de metáfora le pide a la prensa continuidad de sexo oral.
Así las cosas de la locura.
Sí señor.
Tanto empeño en forzar la realidad, en divorciar los relatos de la vida de la vida misma nos trae a estos barrios linderos a la esquizofrenia. Cuando cualquier nimiedad es considerada escándalo, cuando los verdaderos escándalos son reducidos a nimiedad, cuando se le pide a las formas que hagan el papel de fondo, cuando se pretende que lo que no es sea a fuerza de sólo repetirlo, llegamos a estos arrabales.
Todos los días, paradójicamente organizado, el “caos” se hace puntualmente presente en la ciudad de Buenos Aires para que la protesta social se convierta en una noticia del tránsito, con vistas a hacerse pronto parte de la meteorología.
Cada mañana un obispo será la preocupada voz social de la pobreza que enmudece ante el salvajismo que las patotas de la UCEP le dispensan a centenares de argentinos en situación de calle.
Cada día se le ofrecerá a nuestra cultura cívica un compendio de los más grandes éxitos de Macri, De Narváez, Fernando Iglesias, Moria Casán, Susana o Mirtha.
De tanto en tanto, como para cumplir la cuota, un intelectual de fuste como Marcos Aguinis (largamente logrado en la excelencia del mal escribir) horadará la piedra con la brutalidad de la nadería, el lugar común o la ramplonería autoglorificada. En tanto, y por imperio de esa misma brutalidad, José Pablo Feinmann y Nicolás Casullo deberán fregarse, el cuerpo uno y el alma el otro, para quitarse las “K” que la tinta mediática les pringa con pertinacia y frenesí.

Ocurrirá también, con un ciclo diario de oportunidades, que el racismo y la discriminación invadirán los ojos de nuestros hijos sin que ninguna puerta “Pentágono” impida su violencia. Así los “negros de mierda” se multiplicarán en muchas bocas casi al ritmo en que crece la impiedad y el riesgo de la disolución social, consagrado por la misma pantalla que te vende el champú con el lavado de cabeza.
Travestis sexuagenarios con menos glamour que la presentadora de noticias matinal de América 24, junto a periodistas andróginos y animadores vestidos de clown ofrecerán diariamente una crítica de valores morales con estudios de campo hechos tras bambalinas o en los recónditos pasillos que conducen a los camerinos. Todo así, sin solución ni piedad en la continuidad, alternando acrobacias de caño con cámaras ocultas en restoranes, o improvisados micros porno logrados con cámaras digitales de celulares, integrando el llamado periodismo de espectáculos de la televisión.

Maradona es para mí el mejor jugador de todos los tiempos, tal vea sea el peor técnico, no lo sé, pero si sé que es un hincha más. Y en ese sentido ayer cantó lo que cualquier hincha “Yo soy del rojo no me importa lo que digan…el periodismo…la policía…” poniendo a ambos en un mismo rango de desprecio.
Estará mal, bien….no importa, porque la moral pixelada de las pantallas no tiene de dónde tomarse para justificar ni una sola palabra sancionatoria, y en ese sentido tendrá que obedecer a los designios de Dios y cumplir eternamente la metáfora: seguir chupando.

Tato Contissa, el jueves, 15 de octubre de 2009 a la(s) 18:58 ·

El mar por ver o el barco de los Ajusticieros

Perdón el neologismo. Sucede que en esta Argentina enloquecida de las palabras no encontré ninguna que no estuviera chocada contra la realidad. Los que vivimos de hablar pedimos un impuesto al chamuyo, una producción que en nuestro país es tan rentable y dañina como la soja.
Los partidos políticos son hoy apenas pichoneras que enmarcan los destinos individuales de la clase política más degradada de la historia de la Nación, la misma casta que tiene apenas maquilladas sus heridas del naufragio del 2001, un maquillaje a base de desvergüenza y que cuenta con la luz escasa de las amnesias de muchos argentinos.
Las orillas del presente nos muestran una extraña arquitectura, que semeja un edificio pero que sólo es un apiñadero de maderas, equipajes y velamen inservible que la marea ha amontonado con desgano y a capricho en las impávidas arenas del país sobreviviente: Morales, Carrió, Gil Lavedra, Bulrrich, Rodriguez Saa, Cavallo, nombres que son parte de la pila que parece hacer cimiento en las bases más podridas del mamarracho arquitectónico: Menem, Duhalde, y el fujimorismo de los devenidos como Macri o De Narváez. “Fredo” Macri, el hermano atontado de la familia y un ejemplo cabal de como la estupidez navega en la Argentina las mejores corrientes de su historia de patetismo. Es el barco de los ajusticieros, un barco destinado a no destinar, un remedo naval que no puede navegar.
Pero el paisaje tiene más, junto al bodoque se halla el muellecito que la Argentina supo construir con los cañizares de la esperanza y que es el espacio político que parió un gobierno…o dos. Los veleritos costeros que tiene el muellecito se están acostumbrando a ganar mar abierto y eso preocupa a los habitantes del bodoque. Aerolíneas, recuperación del sistema previsional, asignación universal por hijo, ley de medios, expansión de la inclusión previsional, y lo que se promete si nos liberan los brazos para seguir remando. Es que el país tiene pueblo marinero.
Hay una coincidencia de intereses diversos: las pequeñas y mezquinas vanidades, el ejercicio de la locura y los intereses antinacionales (que son los intereses de los de adentro) que oscurecen el cielo.
Por esa diversidad de razones quieren el ajuste a pasar la segunda canaleta y empezar a navegar las aguas que conocimos a mediados del siglo pasado. Estamos a pocas brazadas de la gran decisión.
El mar me angustia porque soy un generoso de corazón pequeño. A veces me entra tristeza y otras veces desazón, como dice Atahualpa, pero me sobreviene, como a todos, ese aliento de lo colectivo, que estará estos días en las calles hinchando las velas del futuro.
Apenas sé nadar pero me pone valiente saber lo que dije: el país tiene un pueblo marinero.

Tato Contissa, el Martes, 9 de marzo de 2010 a la(s) 21:26 ·

El previsible caso del Dr. Vargas y Mr. Llosa

Una literatura espléndida la del Dr. Vargas, de cabo a rabo, para no ponerse puntilloso cuando lo peor de Vargas es siempre mejor que lo mejor de muchos. Desde las Narraciones de El Jefe…(recuerdo especialmente “Día domingo”) hasta El sueño del Celta, demasiado criticado por razones extrañas a la calidad de su pluma…que sigue siendo buena cincuenta años después.

Lo de Mister Llosa es otra cosa, sobre todo esa modelación de ”Reader’s Digest” del tipo de “Desafìos de la libertad” con el que posicionó promediando los noventa lo que ya había delatado en los ochenta de diversas maneras.

Así como es sorprendente el engarce del relato del Dr. Vargas, es de ramplón y previsible el, digámosle ideario, de Mr. Llosa.

Tampoco debe ser bueno en el fútbol o en la cocina, uno tiende a imaginar.

Es cierto que para reaccionario y buena pluma nos quedamos con Borges, pero el Dr. Vargas es muy bueno, demasiado bueno como para dejarse llevar por la diatriba inconsistente de Mr. Llosa.

La derecha argentina quiere trasladar el prestigio literario del Dr. Vargas al valor político de la palabra de Mr. Llosa, y quizá lo esté logrando un poco por la inocencia y otro poco por la desorganización de los intelectuales del pueblo argentino que, quede claro, no son todos los intelectuales argentinos.

Tal vez, como muchos son parte del gobierno, deberían delegar los posicionamientos a quienes tengan las manos más libres. En ese sentido hay que actuar más como la derecha del mundo, que se abroquela, se une, se  unifica, para convertir sus pobrezas ideológicas en verdades universales.

De cualquier manera en este caso poco enojoso e inflado de la crítica a la invitación recibida para la apertura de la Feria del Libro hay alguna cosita que decir.

El problema que se le abre a los organizares de la feria del libro es que han invitado a la apertura a Vargas Llosa, es decir al Dr. Vargas y a Mr. Llosa. Y está claro que por la naturaleza del acto, no pueden ir los dos.

Tato Contissa, el miércoles, 2 de marzo de 2011 a la(s) 14:19 ·

En ar en er en ir

Secar lo llorado para hacer desierto del olvido

y que todo importe un número perfecto de carajos.

Para que puedas sostenerme ponerte en la palma de mi mano

y hacer de la sombra un faro negro en medio de la tarde

Pedirle a Dios un descuento de oraciones

y que aleje a los niños de los pederastas.

Ungirnos de polvo y constelar de mirones las estrellas

Ser feliz en todas las instancias

Y si te faltara un verbo

si llegara a serte necesario una acto infinitivo

elegílo en tiempo y modo

confiá en mis hambres

y dejalo por mi cuenta.

Tato Contissa, el Domingo, 14 de noviembre de 2010 a la(s) 22:34 ·

Esquina

Ahora la espera ha perdido su contorno

El puño apretado no contiene nada

y una caricia aborta en el canto de mi mano

Dirijo los ojos a ninguna ausencia

allí dónde los siglos no reconocen nombres

y todas las mujeres son la misma

Es ese segundo en que la soledad te deja solo

Y nada puede evitar que te abandone

Las esquinas siempre han sido dobleces del futuro

Pero amenazan con ser otros caminos

Y se prometen para ser andados

tentadores e inseguros.

Apenas si peno mientras marcho…

Tato Contissa, el sábado, 13 de noviembre de 2010 a la(s) 9:50 ·

Fe que ve

Pocas veces en la vida la expresión del deseo y la observación de la realidad me han sido tan concurrentes. Sin hacer adivinación ni decir plegaria, advierto que en los próximos veinticuatro meses del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la Argentina transitará por la transformación más profunda del último medio siglo, y que los gestos resignados de algunos y los movimientos transfronterizos de otros están lejos de reflejar el temperamento del espacio político que lidera la presidenta. No tomo drogas de diseño ni estoy atravesando por un periodo de ensoñación.

Podría explicarme apelando al estado de lo que mejor conozco: la imagen pública. Desde allí decir que la usina pródiga de descrédito que constituye el sistema mediático concentrado del país, un facilitador de encumbramientos insólitos como el de la desvaída y desangelada figura vicepresidencial, no han podido mellar la respetabilidad política de la primera mandataria de la Nación a pesar de la andanada horaria de intentos. El sistema mediático hegemónico de la Argentina tiene más de una manera de otorgar prestigios, emperifollar halagos, disponer de homenajes o, por cierto con más enjundia, todo lo contrario. He trabajado en textos del circuito académico y otros de divulgación las acciones de la victimación y de la exaltación social mediáticas, de manera que me ahorro aquí mayores precisiones. Quiero subrayar sí, en principio, que si esta superficie (la imagen de Cristina) resiste, quiere decir que hay un núcleo sólido debajo.

¿Por qué resistir en la actual instancia histórica tiene un merito que sólo los más cercanos han sabido valorar lo suficiente? Vivimos tiempos de una peligrosa convivencia. El pensamiento resurgido de las comunidades en búsqueda de principios de organización más justos duerme a la vera del lobo del mercado, que no ha muerto, sino que recupera fuerzas luego del descalabro de principios del nuevo siglo y de la reaparición de la política en el último quinquenio.
Esta es una realidad que no puede evadirse con amnesias mediáticas ni encubrirse con declamatorias pretendidamente progresistas.
Hace cinco años que el gobierno argentino comenzó a recrear un Estado con más presencia en el escenario económico siempre a riesgo que la bonanza de las condiciones internacionales nos fuera a hacer un hijo bobo una vez más.

El útero prodigioso de los sectores medios urbanos de la Argentina es lo suficientemente fértil y a veces lo suficientemente estúpido como para embarazarnos de un nuevo fracaso a las puertas de la oportunidad.
¿De dónde salió esta capacidad regenerativa y esta resistencia?

Perón dice que la fortaleza de las bases morales hace que en el triunfo no caigamos en la soberbia y que la derrota no nos infrinja los filos de la duda. Me parece que la presidenta dio prueba de haber pasado el examen de la hora. Cuando la consagró el voto popular, y en los momentos en que los vientos no fueron favorables esas bases morales protegieron las convicciones ideológicas y la voluntad de continuar.
Después de junio, cada día, cada palabra y cada gesto le permiten ver, a quien tenga bien ver, que el camino no se altera.

La reforma impositiva, la búsqueda de emprendimientos con el Estado gestor, la generación de mecanismos de expansión del mercado interno abrochada a políticas sociales de inclusión más vigorosas que la presente, la democratización de la palabra pública, el diseño de la política energética que llega hasta la boca de pozo de la ley de hidrocarburos, el acuerdo económico social, son las llaves maestras de la salida hacia delante que es, a mi juicio, la dirección elegida y ratificada por este gobierno. No tengo ni se me ha expuesto una sola razón válida para pensar otra cosa y mucho menos lo contrario.

La respuesta a la pregunta sobre el quién de este qué recae únicamente sobre Cristina Fernández de Kirchner. Esto es objetivo no sólo en consideración a la posición, sino a la calidad política. Es fácil, no hay tanto que mirar y demasiado poco que ver que guarde una entidad y una estatura suficiente para encarar este proceso. Es ella y ella está para eso. Y lo va a hacer.

Si nos preguntaban hace un año nomás sobre la situación de los fondos previsionales:¿alguien imaginaba la recuperación de ese patrimonio de las manos de las AFJP? ¿Pensábamos que Aerolíneas Argentinas retornaría al manejo público?
En tiempos de triunfo hubo poca soberbia y mucha toma de riesgo, para poner por caso además de lo ya mencionado el lanzamiento de la propuesta de proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual, que se tragara muchos políticos prometedores a lo largo de veinticinco años de democracia.
También es objetivo que la derrota electoral legislativa no alimenta titubeos, yo no advierto actitudes timoratas, ni claudicaciones o retrocesos, más allá de los rumores mediáticos acompasados por el frotarse de manos de los intereses corporativos.
No soy hombre de fe excesiva y menos a ciegas. Estoy viendo lo que voy creyendo. En la dificultad del tiempo hallo la certeza de la oportunidad, y en las notas de carácter del principal actor político de este tiempo, la viabilidad.
La fe es tan grande y parece ver tan bien que no tengo lugar para la duda.

* Tato Contissa es periodista, escritor, investigador, profesor titular de Periodísmo Crítico y Problemática del Periodismo de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Tato Contissa, el miércoles, 5 de agosto de 2009 a la(s) 20:04 ·