Archivo de la categoría: Publicaciones

No es león el del circo

La palabra nos permite organizar el mundo, para comprenderlo, para estar en él, para actuar. Decir “lejos” o “cerca”; “áspero”; “arduo”; “gorila”; “default”; “corrupción” o “inseguridad”, son maneras de intervenir o contemplar ese mundo y de apropiarnos dinámicamente de su ocurrir. Puta! (en el uso exclamativo)…nada menos que vivir humanos.

Por eso la acción siempre se acompaña de la palabra, y la acción política de la política de la comunicación. En esto no se trata del hacer justo o injusto, sino de apropiado, inapropiado, acertado o erróneo.
La política económica del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner nos ha dado este miércoles otra buena noticia para todos los argentinos. Y la política de la comunicación del mismo gobierno no supo hacer que nos enteremos.
Mientras el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, oficia de columnista cruzado en las puertas de la Jerusalén de Magdalena Ruiz Guiñazú, el Ministro del Interior, Florencio Randazzo intenta redenciones entre la audiencia sesgada de González Oro en el canal de Hadad. Mucha liturgia para un sistema mediático que apunta a doblegarte la fe.

Hace años que me admiro de la valentía y la solvencia de AF para dar batalla en la hostilidad de ese sistema. Verlo ser derrotado sin que él lo advierta no disminuye mi admiración por su desempeño. Alguien le dijo las reglas de juego equivocadas, y él canta victorias morales en dónde, la mayoría de esas audiencias, le han bajado el dedo convirtiendo sus razones en insolencias y las paupérrimas argumentaciones de los conductores en audaces genialidades. Y lo peor: hablando siempre de la agenda periodística que imponen los medios concentrados. No sería mal hacer si no se tratase del único. Digo: bien está no temer los desafíos en los rodeos ajenos, sobre todo cuando sabe que la razón le asiste y cuando la flaccidez de las argumentaciones contra este gobierno es tan evidente. Pero en la política no solo hay que convencer a lo no convencido sino, y fundamentalmente, conducir a lo ya convencido. Bien haría el gobierno en pensar más en los quince puntos que perdió entre el 2007 y el 2009 y un poco menos en los cincuenta que no obtuvo, y difícilmente obtendrá, dadas las condiciones objetivas que tantos años de dictadura mediática han producido en la Argentina.
Y digo más: es imprescindible que los argentinos pongamos en debate la agenda de la oportunidad histórica que ha construido este gobierno. Éste. Éste gobierno. Mas integración regional y menos Sadous y sus denuncias de cotillón, más inclusión social y expansión del mercado interno, política salarial, derecho laboral enriquecido y menos criminalización de la pobreza e inseguridad amedrentante; más verdad, justicia y memoria, y cero impunidad amnésica y mendaz disfrazada de pacificación.
Es bueno que AF y el resto de los más dispuestos a la exposición mediática sepan que de estos temas no serán consultados en la grilla concentrada ni referidos por el periodismo hegemónico. Allí sólo estarán para el escarnio propio y la consagración del sistema dejando sedientos a los que buscan la mejor palabra que los relacione con el mundo en otros lugares del “dial”.
Quiero decir: es tiempo de leones, pero estos dejan de serlo en las condiciones de luces y látigos y públicos atragantados de pochoclo que imponen los circos.

Tato Contissa, el jueves, 24 de junio de 2010 a la(s) 15:42 ·

No hace falta ser detective

Son varios los resultados que arroja por estos días lo que se llama sin ton y se repite sin son: “investigación periodística”. Lo primero es la confusión de ésta con el Periodismo de Investigación. Lo segundo una proliferación de libros que, por el mote, intentan disimular a malos escritores y peores periodistas. Lo tercero pertenece al mundo autocentrado de la televisión y se relaciona con las cámaras ocultas, esas prótesis mayormente escandalosas que solo ocultan al Periodismo de Investigación.
Algunas de las rectificaciones que intentaré aquí se replican una y otra vez en las aulas de las escuelas y de las universidades en dónde se enseña periodismo, por lo visto con escaso éxito, tal vez por que el periodismo hegemónico y su propia escuela (reinante en el interior de los medios) se nos aparece como impenetrable a toda forma de conocimiento.

Juan Jorge Faundes, periodista y escritor chileno, nos ayuda con una introducción definitoria de la investigación en el periodismo y del periodismo de investigación.

“Entiendo el Periodismo de Investigación como la búsqueda y difusión de información acerca de sucesos con valor periodístico (es decir: con grados considerables de improbabilidad de ocurrencia del hecho, y de probabilidades altas de impacto histórico y psicológico del mismo), eventos e información que otros (individuos, grupos, empresas, instituciones, organizaciones gubernamentales o no gubernamentales, clases sociales o el sistema mismo en su conjunto) mantienen ocultos y quieren impedir que sean conocidos y difundidos en un ámbito social mayor que aquel circuito de los que están enterados.

Es decir, la materia del Periodismo de Investigación, su objeto, es la información oculta, reservada, secreta, y sus fuentes, aquellas que están cerradas. Estas últimas características (información oculta y fuentes cerradas) diferencian al Periodismo de Investigación de cualquier otro tipo de formas periodísticas, aunque sean de denuncia, pero que trabajen con información socialmente disponible a través de fuentes abiertas”.

Hace algunos años, Jorge Lanata, siempre reactivo a todo aquello que no lo tenga incluido y considerado, desbarró con la confusión, asediado quizá por los fantasmas de la envidia que le generaba el primer Telenoche investiga: “ No sé porque tanta referencia al periodismo de investigación si todo periodismo tiene la obligación de investigar”. Como si Faundes hubiese previsto el cacareo agrega: “Esto no implica que el trabajo con información socialmente disponible a través de fuentes abiertas no sea investigativo: todo reportero, toda construcción de información por medio de la interrelación de datos, variables y actores es una práctica de investigación.”

Quedamos entonces así: Palmario es que toda tarea periodística requiere de investigación. Tanto como decir que, si bien todo periodismo es investigación periodística, no toda investigación periodística es periodismo de investigación.

En esto también tienen que ver los tiempos, pero esencialmente la modalidad de trabajo.

Cuando el primer Telenoche Investiga, sobre mediados de la década del noventa, las investigaciones se hacían públicas una vez terminadas y sin periodicidad establecida. A nadie se le ocurriría entonces (como no debería habérseles ocurrido después) que un programa de investigación podría tener una publicación semanal. Imposible sin atentar contra la calidad y, en consecuencia, con el propio género de la investigación periodística.

Dada la característica de la tarea era absolutamente impredecible el momento en que podía estar concluida. El grupo de trabajo, reducido, económico y casi anónimo, desarrollaba simultáneamente varias líneas de investigación. En ese derrotero, sólo en los tramos finales sabían “de qué iba la cosa” puesto que la reunión de datos y sus relaciones, las certificaciones y los chequeos iban configurando un entramado que, en un momento, impreciso y único momento, terminaba encajando y dándole a los periodistas el perfil final del tema investigado.

Igual que la publicidad que ha corrido la importancia desde el producto publicitado a la calidad del anuncio que lo publicita, la televisión primero y todo el sistema mediático después, ha puesto las prioridades del formato medial (televisivo, radial, gráfico) sobre las prioridades que hacen a la calidad de la información que difunden.

Insólitamente, contradiciendo la frase popular, este carro viene desde hace más de una década, arrastrando al caballo.

Pero hay algo que ocultan las cámaras ocultas. Paradójicamente ocultan al Periodismo de Investigación.

Hubo desde el principio una tendencia a reducir el Periodismo de Investigación al ámbito de los asuntos deliberadamente ocultos, a aquellos temas barridos bajos las alfombras del poder ( político y/o económico) o retirados a sus escondrijos más inaccesibles.

Tres factores externos al periodismo contribuyeron a ese reduccionismo: La propia inmundicia de la degradación política, la amoralidad del capitalismo tardío y el clima social atado a la teoría conspirativa.

Todos estos factores componen el aire de las redacciones no precisamente con la proporción de los gases raros. El primero, porque implica una usina interminable de hechos que brillan con la misma intensidad de los escandalotes del mundo de la farándula, principal competidor en el preciado interés de las audiencias. El segundo, debido a una de las dos trágicas confusiones del periodismo hegemónico contemporáneo y que está llevando a la profesión por el camino de la desaparición: la confusión de Opinión Pública con “audiencia”.

¿Debo decirlo? Los periodistas trabajamos para la Opinión Pública.

La Opinión Pública es un lugar sin lugar en donde los periodistas colocamos el resultado de nuestro trabajo honesta y profesionalmente realizado, para que quien quiera haga con él otro trabajo que ya excede( y debe exceder) las pretensiones del periodismo. Ese arcón del que se sirve el ciudadano para formar sus conductas y contribuir al fortalecimiento de la democracia nada tiene que ver con las “audiencias”.

El periodismo hegemónico trabaja para las audiencias, se ata a ellas, a su capricho y a su número, signando inexorablemente la desaparición del ámbito natural para el desarrollo del periodismo que es la libertad. Una relación de dependencia y de adicción mutua que, simultáneamente, estupidiza al ciudadano y muta la función y el carácter del periodismo hasta convertirlo en lo que no puede ser.
Es por ello que las prácticas pergolinescas, extremadamente distantes de cualquier periodismo posible, se integran hoy a la idea social del periodismo sin ninguna reacción por parte del sistema.
El periodismo crítico tiene, frente a una sociedad en crisis con un periodismo en crisis, la obligación y la necesidad de hacer la exhortación a la recuperación de la mística y la utopía del periodismo.

Frente a esta puja, la aparición del Periodismo de Investigación ha sido una oleada vivificante para las ilusiones de esa recuperación.

En primer lugar el periodismo de investigación trabaja sobre temas nuevos, asuntos de los que nadie se ocupa, por ocultos o por despreciados, por interesadamente ignorados. También de la inmundicia del poder convencional, pero no sólo de ella, tanto que bien podría si quisiese, ocuparse de la inmundicia del poder mediático, cosa que no hace sino ocasionalmente.

En segundo lugar es un género histórico. Aún cuando el periodismo hegemónico pretende presentarlo como novedad. Hay un centenar de años de antecedentes que emparientan al periodismo de investigación con la matriz original del periodismo. Este rasgo le otorga capacidades suficientes en la tarea de la recuperación de la mística y la utopía del periodismo, que ponemos aquí como reclamo y como condición imprescindible para la salvación de la profesión.

En tercer lugar, el periodismo de Investigación puede, si quiere, prescindir del sistema mediático, y por lo tanto de los dictados del periodismo hegemónico. Esto no quiere decir que deba prescindir de ese sistema, sino que puede hacerlo si le fuese necesario. Los libros, tanto como la infinidad de publicaciones específicas en todos los formatos mediáticos dan prueba de ello. La aparición de la red y las herramientas forjadas por esa comunidad afianzan hoy, aún más, esa capacidad de prescindencia y esa independencia productiva.

El periodismo hegemónico se mueve como toda cultura hegemónica del sistema. Tardó muy poco en darse cuenta de la peligrosidad que un periodismo que se realiza independientemente de la agenda y que puede realizarse independientemente del sistema mediático acarreaba para ese sistema y en consecuencia, para sí mismo.

De manera que hizo lo que toda cultura hegemónica del sistema hace en estos casos: convertir al enemigo en algo propio. El sistema reproduce sus antagonismos, se los traga, los convierte en parte de sí mismo.

Así que, deliberadamente, redujo su Periodismo de Investigación a una versión Reality dirigida a explorar las cloacas de la política y a satisfacer y hacer regodear a las audiencias con la comprobación de algo que durante años no fue noticia: La muerte de la política. Y para combatir en todos los terrenos riega ahora los anaqueles de libros “periodísticos” que no son el resultado de investigación alguna sino mera reunión de chismes, y que vienen sólo a reemplazar en el espacio de esos estantes al auténtico periodismo de investigación.

La concentración mediática y la degeneración profesional son las dos manos que atenazan y asfixian la garganta del periodismo imprescindible.


(Algunos de estos conceptos integran “Salven a Clark Kent” Exhortaciones ante la muerte del periodismo. Del autor. Corregidor. Buenos Aires. 2005.)

Tato Contissa, el Viernes, 19 de marzo de 2010 a la(s) 15:07 ·

No hubo ningún pasaje de cortesía

Elian Rodrigo Giovannoni 23 de octubre a las 14:41
Se agradece su difusión

En vista de las notas publicadas en los matutinos La Nación y Crítica de la Argentina en el día de la fecha, en lo referente al vuelo AR 1204/5 con destino a Montevideo del día 14/10/09, Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas informa:

El vuelo a Montevideo (AR1204/5) fue programado el domingo 11 de octubre, tres días antes del partido de la Selección Nacional de Fútbol. El vuelo fue programado por decisión de la Gerencia Comercial de la compañía, teniendo bajo consideración que el vuelo AR1202/3 que salía a las 7 de la mañana estaba sobrevendido y no ofrecía lugares. El día 12 de octubre, el vuelo programado mencionado con anterioridad ya contaba con 66 reservas.

Cabe agregar que, aunque esta decisión ha sido presentada por las notas periodísticas de referencia como anormal o sospechosa, es de uso corriente en el negocio aerocomercial. Programar vuelos adicionales para situaciones que implican aumentos extraordinarios de la demanda de pasajes es practicamente un imperativo de sentido común y una buena noticia en términos comerciales. Tal es así que, a modo de ejemplo, la empresa PLUNA programó 2 vuelos especiales para la mañana del 14 de octubre, el mismo día del partido, probablemente por haber detectado el aumento mencionado en la demanda. También agregaron servicios adicionales las empresas Buquebús y SOL. En este sentido, la operación a Montevideo el día 14 del corriente arrojó un saldo económico positivo, en función de la amplia demanda de pasajes para ese día, que superó ampliamente a la demanda usual del destino que tiene, en días corrientes, 60% de ocupación por cada vuelo diario. El vuelo de menor ocupación tuvo un saldo positivo de U$D 6.035.

En razón de que Aerolíneas Argentinas es Sponsor Oficial de la Selección Nacional, el Gerente General de la empresa, Dr. Mariano Recalde, asistió al partido por invitación de la AFA y viajó en el último vuelo programado para el evento. Cabe destacar que pagó de su bolsillo, tal como lo hicieran todas las personas mencionadas en los artículos de referencia.

Las notas consignan varios datos falsos, a saber:

1. Es falso que la aeronave programada fue un charter. El vuelo se programó regularmente, con el número 1204/5, en función del aumento de la demanda, tres días antes de su salida.

2. Es falso que el vuelo fue programado para uso exclusivo del Gerente General y 41 «militantes K»: El vuelo estaba programado 3 días antes y el Gerente General de la empresa pagó el pasaje que usó. El 80% de los pasajeros compraron sus pasajes por venta telefónica, siendo varios de ellos parientes de jugadores del seleccionado. El diario Crítica consigna que «41 pasajeros tuvieron el privilegio de viajar», afirmación absolutamente falsa ya que el vuelo fue ofrecido por los canales de venta regulares de la compañía: cualquier ciudadano podría haber accedido al vuelo.

3. Es falso que el vuelo dio pérdidas porque se despachó con 41 pasajeros: los costos del vuelo se cubren con 23 pasajeros, y 41 pasajeros compraron sus pasajes. La operación a Montevideo el día 14 fue una de las más exitosas a ese destino. Los resultados económicos de la operación fueron positívos.

4. Es falso que viajaron Pablo Moyano y Omar Viviani. Al menos no lo hicieron en vuelos de Aerolíneas Argentinas.

Cabe resaltar que los periodistas autores de los artículos en cuestión consultaron a la empresa, sobre la veracidad de la información que hoy se ofrece desde esos periódicos matutinos. Los voceros de la empresa pusieron a su disposición toda la información que aquí se consigna, de la que se hizo caso omiso en su totalidad. Inclusive se ofreció, para demostrar la falsedad de las imputaciones, las boletas por los pasajes pagados, en algunos casos en efectivo y en otros con tarjeta de crédito. De haberse considerado seriamente todos los datos aquí ofrecidos, la cuestión hubiese quedado zanjada. Es cuanto menos sospechoso que se publiquen estas falsas informaciones justo en el día en que el Secretario de Transporte de la Nación y el Gerente General de la empresa presentan el Plan de Negocios ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones. Hacemos notar que el diario Crítica de la Argentina está dirigido por Antonio Mata, quien fuera Gerente General de Aerolíneas Argentinas durante la administración Marsans. Mata es duramente cuestionado por el estado calamitoso en que dejó nuestra aerolínea de bandera.

Tato Contissa, el Viernes, 23 de octubre de 2009 a la(s) 17:11 ·

No sé ir

No sé ir

No sé salir de mis desolaciones

Son otras las oscuridades que me atemorizan

Y tanta la extrañeza

Como si un llanto previsto me ingresara por los ojos

y perpetuase la pena

y avivara los labios

de las viejas heridas

Delante de mí

hay ese dolor hastiado de tenerme

como un tendón vencido

y un fatigado anhelo que no será cumplido

 

El amor en brotes se me seca entre las manos

Y me hace garra la caricia

Me toca la distancia con su extensión de piedra

Y yago a dormir en una patria sin sueños

 

No sé ir

y de no saber ni sé la espera

La última calle me ha mordido los pasos

Y me dan temores de caminos

 

Tato Contissa, el Martes, 30 de noviembre de 2010 a la(s) 19:39 ·

No sólo que no, sino todo lo contrario

Con Kirchner no se ha muerto el peronismo. Máxime cuando en Kirchner se ha redimido y reverdecido en términos históricos concretos. El peronismo, la política, las banderas nacionales y populares, la juventud en el protagonismo, la organización social y sindical como agente político central y el contexto latinoamericano como escenario resurgen, convienen aclararlo, por el vivo y en el muerto.

Es a las personas que le nacen o no le nacen, se le mueren o le permanecen las cosmovisiones. Nunca ocurre que una cosmovisión muera en la muerte de un solo portador. El peronismo es una cosmovisión americana del humanismo nacido en el siglo pasado y proyectada en el presente. Está diseminada y en acto.

Resulta extraño que los que expiden estos certificados de defunción y que arrecian con esta falsa noticia no reparen que el peronismo se extendió tras su derrocamiento a los largo de dieciocho años de dictadura proscripción y fraude, que ya no había muerto con la muerte de Perón, que pasó la oscuridad absoluta de los años de plomo, la irresolución de su conflictividad histórica y una década de traición ideológica y de disolución moral de toda una generación política: el menemismo. Y con eso y todo, el peronismo reapareció en el kirchnerismo, con un puente intergeneracional y otro extendido a todo el espectro del nacionalismo popular no peronista. Es mucho no ver para estar viendo. Demasiado, casi tanto que me permito suponer que se trata de ceguera voluntaria.

No está bien querer resolver problemas personales en el territorio en donde corresponden intelecciones sobre una realidad que nos es urgente.

El país sufre los arrestos de intereses que presionan para cambiar la dirección de la política económica, no es tiempo para que algún progresismo purgue su divorcio finisecular del movimiento nacional y popular que en la Argentina se llama peronismo. Si en cambio, es tiempo para sostener la discusión en su centro y no confundir al enemigo.

Y a propósito: el conservadurismo ha tenido desde 1955 la misma empresa de declaración de defunciones con una melodía fúnebre que se asemeja a estas cantinelas.

Pero quisiera ser tan claro como me siento contundente: no se trata de una disputa por rótulos o una simple disquisición semántica. Se trata de entender el tiempo. Imaginar la caducidad de una cosmovisión sin tener otra cosa en su reemplazo más que una inquietud de velorio y ciertas esperanzadas recetas del siglo XIX es tan peligroso como estúpido, con ser las dos cosas.

De manera que con la muerte de Kirchner no ha muerto el peronismo, sino exactamente todo lo contrario. Los grandes hombres ratifican las cosmovisiones en las que están inclusos.

 

Tato Contissa, el Viernes, 12 de noviembre de 2010 a la(s) 19:49 ·

La victoria del río

 El río tiene, con ser muchos, todos los colores necesarios. Se mueve entre extrañas alegrías, pesares a la altura de los ojos, y canciones flameando de banderas.

La muerte, en tanto, tiembla en el cajón cerrado. Sabe, porque ya ha sido mil veces derrotada, que esa multitud viene a vencerla y a quitarle esos despojos que apenas ha podido retener por unas horas.

No la consuela sentir la carne corromperse, porque esas voces le gritan al cuerpo y lo estremecen, infundiéndolo de gestos vívidos y de antiguos movimientos. Las manos hachando el aire, los ojos mirando unos metros por encima del cielo, las voces engarzadas en toda la música posible.

La muerte, esa allí apostada y toda la otra muerte que es la muerte misma, tiembla en el tremolar de esa carne vivada por las multitudes, porque la memoria de otros muertos vitoreados le advierten que está siendo acechada por la historia.

Esos que pasan a su vera, tan cerca de su ser inexorable y tan alejados -sin embargo- de su garra, se parecen absolutamente a la continuidad humana de la historia.

La historia, una jurisdicción en la que la muerte no tiene derechos y sólo se limita a ser una nota de relato y el gesto pequeño de la vuelta de página. Allí, en la historia que anda, la muerte no tiene facultades, es apenas una pobre carroñera llevándose jirones de nada a su guarida sin memoria.

El río no cesa, y hace pesar esa insistencia en la quejumbrosa osamenta de la parca. Ese muerto se prolongará en otras vidas en una sucesión que solivianta el sueño de la eternidad humana.

La trascendencia es la ensoñación de esos animales ingenuos que somos los hombres y las mujeres de la historia.

Poseedores de un carácter común y un oído especial para las causas trascendentes, ese río se llama pueblo. Hay más aguas nuevas en el curso de tanta agua, es mayoritariamente joven la Argentina del río.

Una mujer posa su mano sobre ese cauce dolorido una y otra vez. Se moja en ese amor y se unge. Se hace cargo del dolor ajeno con la sola autoridad de su dolor.

La muerte está sitiada, acorralada entre esa mujer y el río, apenas un corifeo miserable ensaya cocoritas desdeñosas desde algunas mezquinas pantallas muy alejadas de la plaza.

La muerte no consigue ayuda, ni aliados, ni custodios, ni nada. El portento del río y esa mujer son demasiado para su gris menester. Un alma más que se queda en el río, piensa, un alma más para la historia, sabe.

Se aleja a sus otros trámites caminando hacia el otro río, disimulándose entre los afligidos corazones que mojan las orillas de la plaza.

La noche llega para que sea más bella la luz reflejada en ese obstinado río de amor. Amanecerá, más seguramente que nunca.

Ahora llueve.

Llueve, llora, el cielo llueve, el pueblo llora. El que sabe llorar sabe limpiarse los ojos para ver mejor el futuro. El río ha ocupado el centro de la historia.-


(Publicado por la Agencia Telam)

 

Tato Contissa, el sábado, 30 de octubre de 2010 a la(s) 12:42 ·

Las cosas que dije en medio del silencio

Esto es de 2002. El Juego del Ahorcado. Ediciones Corregidor. Hoy con lo de Papel Prensa a la luz, esto parece apenas penumbra.Pero entonces!!…

             *                                  *                                  *

Puede decirse que, históricamente, las relaciones que los servicios de inteligencia tienen con algunos medios y hombres de prensa en particular son más y mejores que las que ostentan las propias dependencias de gobierno destinadas a formalizar esas relaciones: secretarías de prensa o de comunicación, departamento de relaciones institucionales, voceros, etc. Esto es así en el mundo, fue así en todo el mundo, nada hace prever que cambie demasiado en el futuro.

            En la Argentina del último tercio del siglo XX esta institución de uso, sin embargo, merece una lectura diferenciada. Digamos, desde Onganía, las dictaduras y sus programas de transferencia financiera utilizaron eficientemente estas relaciones especiales de los servicios de inteligencia con la prensa y/o las empresas mediáticas de una manera tan íntima que prácticamente esos medios y voceros se habían convertido en la avanzada de acción psicológica de esos intereses sobre la sociedad.

            Por otra parte, estas relaciones generaban un campo difuso dentro del propio campo periodístico, dado que la zona de contacto de ambas actividades ( la periodística y las de inteligencia) se volvía francamente lábil y corrediza.

Quien más quien menos que haya realizado alguna tarea periodística en medios de importancia ha recibido alguna vez una sospechosa sugerencia o una indicación sorprendentemente interesada. Quien más quien menos ha advertido conductas demasiado heterodoxas de algún que otro compañero o sentido alguna presión venida de lugares extramediáticos por una vía intramediática.

            Rara vez, no obstante, los periodistas denuncian o publican estas situaciones y mucho menos hacen referencia a las harto conocidas relaciones que notorios hombres de la prensa, especialmente la electrónica, tienen con las viejas estructuras de los servicios de inteligencia del Estado y de las Fuerzas Armadas.

            El origen de esas relaciones puede ser variado. El más honesto resulta de la necesidad de establecer códigos entre los periodistas y sus fuentes. Cuando los servicios apelan a ese requerimiento de familiaridad que los reiterados contactos producen se empieza a tejer un vínculo que termina casi irremisiblemente en la identidad de las actividades. Los casos más extremos son aquellos consistentes en  la directa inclusión de servicios activos en el interior de los medios, pero estos casos son prácticamente imposibles de comprobar. Una profesión tan aluvional como la periodística descalifica cualquier intento de determinar quien y por qué razones es auténticamente periodista.

            Pero si se los mira bien se los registra fácilmente.

                 *                                  *                                  *

            Eduardo Feinman acaba de atender su celular. Está sentado en el extremo izquierdo del sillón compartido por los invitados de los almuerzos de Chiquita Legrand. A la derecha de su pantalla, señora.

Con la mano derecha hace sordina para que su decir en la comunicación telefónica no sea tomado por el boom. Están en el aire. La conductora se sorprende y poco amiga de las situaciones informales frente a las cámaras interroga con la mirada al periodista que cierra su celular.

–         Está confirmado Mirtha. Me acaba de llamar el Comisario Galíndez y se sabe que el piloto acaba de fallecer.-

Se trata del famoso caso del avion de LAPA que nunca alcanzó a despegar del aeroparque Jorge Newbery.

–         Bueno – terció indignada la Legrand – pensemos que este programa lo están viendo seguramente los familiares. Así que…por favor…-

                 *                                  *                                  *

En agosto de 1999 se estrenó en el cine Cosmos la película Padre Mugica que poco tiempo después recibiera el Cóndor de Plata como la mejor realización de cine documental del año.

El trabajo cinematográfico traía desde el oscuro fondo de esos tiempos turbulentos una figura carismática que más crecía a medida que se exploraba en su humanidad. Si la sociedad tenía posiciones tomadas respecto de esa figura, eran más el resultado de las acuñaciones de la época en que fue asesinado que de un conocimiento real. Mugica afloraba así como un ícono  de la causa religiosa por los pobres y desde allí como un militante político forzado por su propia fe.

Pero el dato más destacado del film es el referido a la autoría del asesinato. Desde mayo del ´74 y hasta el ´75 y con posterioridad durante toda la dictadura con origen en marzo del ´76, los servicios de las fuerzas vinculados a la inteligencia de la Triple A generaron la especie muy difundida de que Montoneros, ante la reprobación de Mugica respecto de la continuidad de la lucha armada durante un gobierno democrático, había entrado en una fuerte confrontación con el sacerdote. La versión indicaba que, por esa razón entre otras, Montoneros había matado a Mugica.

Jamás el rumor fue desmentido oficialmente ya que, por otra parte, jamás fueron oficialmente determinados los nombres de los asesinos.

En el film, y a partir de testimonios directos, no sólo se demuestra la inconsistencia de esa versión sino que además se señala que la misma es una evidente operación de los servicios, en ese momento a cargo del lopezreguismo, en un intento de generar conflicto entre la organización armada y los numerosos grupos periféricos a la organización. La operación  lograba, al mismo tiempo, alejar la sospecha social que la muerte hacía caer sobre la figura de José López Rega.

La película Padre Mugica fue más concluyente aún. Desde esos testimonios se presentan los nombres de los autores y su vinculación con la Federal y Prefectura aclarando que “las prestaciones” como ese asesinato y el de Rodolfo Ortega Peña, se hacían por cuenta y orden de la Alianza Anticomunista Argentina.

Más allá de la precisión de los nombres lo que quedaba claro era que ni Firmenich ni nadie en Montoneros había mandado a matar a Mugica y que los asesinos habían salido de esa tríada que relacionaba los servicios de inteligencia con los grupos especiales y las fuerzas de seguridad.

A los diez días del estreno, un apresurado informe sobre “el caso Mugica”, cuya estructura principal remedaba la del documental, fue difundido en el programa Memorias que produce y conduce Samuel «Chiche»”Gelblung. En el informe, casi sin testimonios, con un abuso de la narración en “off” y una desprolijidad inusual en los de su tipo, vuelve a presentarse la tesis de la autoría montonera del asesinato del malogrado sacerdote.

El peso de estos datos convierte una pregunta que se mide inicialmente maliciosa en una interrogante casi ingenua: ¿ de qué Fuerza, de las tantas que hay, saca Gelblung su musa inspiradora?.

                *                                  *                                  *

–          Se estrenó una película que hace referencia al Padre Mujica- dijo Julio Lagos con una voz que no resulta hoy tan cálida y aplomada como durante su encumbrado tiempo radiofónico en Belgrano.

–           Mujica es el cura que mandó a matar Firmenich? – interrogó a alguien que no vemos, que no oímos responder, que no está.

La pregunta que responde es el mejor método de interrogatorios que Lagos conoce. Tal vez un vicio profesional. De cualquiera de sus profesiones.

                 *                                  *                                  *

“El mejor homenaje que los periodistas le pueden hacer a José Luis Cabezas es ser mejores periodistas, investigando más y más alto, indagando con la misma severidad las sospechas sobre el presidente que las que pesan sobre el simple concejal. Durante el mortífero gobierno del General Videla, para dar una falsa idea de libertad, se le permitía a los diarios criticar a funcionarios municipales, secretarios de Estado y ministros civiles. El intendente Cacciatore, por ejemplo, era uno de los chivos expiatorios con que la prensa limpiaba sus culpas por no informar sobre las atrocidades de generales como Suárez Mason y Bussi o almirantes como Massera. Los vicios se incorporan, Grosso, por ejemplo, fue el Cacciatore del comienzo de Menem.”

El párrafo pertenece a una nota editorial de la revista Noticias del 1ro de marzo de 1997 bajo la firma de Jorge Fontevecchia.

Si nos despojamos de la interpretación deducible sobre la inocencia o culpabilidad de los mencionados Cacciatore y Grosso nos queda un mecanismo social – mediático con su impudicia al descubierto.

Pero Fontevecchia creo, comete un error de interpretación tal vez por una generosidad corporativa que yo no tengo. En realidad la prensa del proceso no limpiaba sus culpas por no informar las atrocidades de ocurrencia diaria en esos años oscuros de la historia del país. En realidad este accionar era absolutamente funcional a las mismas atrocidades cometidas.

La realidad construida por los medios reemplaza a toda otra realidad, porque las audiencias sólo pueden asumir una y solo una realidad como posible. Es por eso que, todavía hoy para muchas personas a las que no les tocó vivir directa o indirectamente el clima de atrocidad, lo que se le desinformara por los medios entre 1976 y 1982 es tan o más verdad ( el que golpea primero golpea dos veces) como lo que se le informara por los medios desde 1983 en adelante.

Si a eso le sumamos que muchos de los informadores estaban, están y estarán en carácter protagónico en las pantallas de la televisión, no hay dudas de que la asunción de la realidad es un asunto electivo por parte de las audiencias.

Con respecto Grosso queda claro que, según la interpretación de Fontevecchia que comparto, sirvió para purgar un proceso de corrupción creciente  y que recién comenzaba a expresarse en su versión mega. Sólo agrego que, además, servía de válvula de descompresión a lo que ampliamos en otra parte: la construcción social – mediática del político como “judío” contemporáneo.

 

Tato Contissa, el Domingo, 10 de octubre de 2010 a la(s) 13:28 ·     

Las flores caen desde los balcones altos

Las flores caen desde los balcones altos
sobre la marea aindiada de cabezas que llevan tu cuerpo asesinado
No unen al cielo y a la tierra
sino a toda la tierra desunida.
No proclaman nada ni auguran homenajes,
simplemente te lloran como algo inevitable.
Como si fuese tu muerte cosa de la muerte
Como si fuese tu vida cosa de la vida.

Saben y no saben.

La herida
en el costado del pueblo
humedece el ancho de la calle gorila
Y arrastra las pequeñas soberbias hasta las bocas de tormenta
que se atragantan de esta otra miseria insoportable.

Brilla la pena en las mejillas blancas
Ensombrece el dolor en las pardas mejillas

Todo brilla
aunque el sol no fulgure
Aunque el día no arda tus ardores.

Dentro de la caja
el fracaso de los sicarios viaja
Fuera de la caja
las manos que te portan y los ojos que te mojan
te hallan con tu vida dispuesta y tu batalla.

Donde acaba el cemento están veredando tus pasos incesantes,
tu sotana, tu camisa obrera y tu alzacuello
tu bella carcajada de campana.
Vanas las balas que no te detuvieron
y que habrán de buscarte en otros cuerpos
infundidos de tus ganas.

No son tus restos perforados de infamia lo que llevan
Es tu soldado dispuesto a no quitar la vida
y a ofrendarla en gesto.
Es eso perforado y que aún ofende lo que llevan,
es tu mejilla inerme
abofeteando a la Argentina de los ojos secos.
Tato Contissa, el Martes, 11 de mayo de 2010 a la(s) 12:30 ·

 

Lluevellora

Llueve un agua diseminada y vencida en la ciudad
en la plaza de los balcones y asambleas
tras los puentes que llevan al subsuelo de la patria
de gringos parias y de indios obreros industriales
Llueve llora ese país con la memoria intacta
Hay un dolor de orfandad
otro de pena
Uno de quenas disfónicas y otro de bandoneones derrotados
Un dolor de incertidumbre y otro en desgarro
el barro de la historia amasa mansamente
con lágrimas la tierra bendecida por sus hijos
Y la garganta múltiple del pueblo
canta tu nombre para siempre.

Tato Contissa, el jueves, 1 de julio de 2010 a la(s) 18:14 ·

Lo que no puede ser peronista

Decididos a no achicar el espacio polìtico del pueblo los compañeros del face a instancias de los NDM han realizado una definición muy contundente de lo que NO PUEDE SER EL PERONISMO. Me tomé el atrevimiento de desestimar algunos de los tópicos porque francamente entraban en contradicción con otros (por ejemplo: si el peronismo no es sectario no pueden dejarse afuera a la gente de River por su sólo ser, argumentado sobre un solo ejemplo además. Aceptemos esta broma perucobostera como lo que es…una broma).

También quité algunas categorías por ser demasiado difusas – Amargo – Pecho frío – son rasgos de carácter en última instancia que dicen demasiado poco respecto de lo que se pretende aquì. Para finalizar tomé algunos otros ítems y los sinteticé (de manera arbitraria e inconsulta pero de buena leche) a los efectos de hacerlos más precisos ( caso “pelotudismo en discusiones sobre ídolos de la zurda” que lo extendí a : El peronismo no puede ser ingenuo ideológicamente.

En definitiva nos quedó lo que sigue (siempre sujeto a nuevos tamizados y por supuesto a inclusiones)

El peronismo no puede aceptar nada que vaya en contra de sus tres banderas fundamentales: Soberanía política, Independencia económica y Justicia Social.

(Aquì queda incluida la imposibilidad de que el peronismo acepte recetas coloniales, políticas de destrucción laboral, o leyes que favorezcan la desigualdad social.)

El peronismo no puede ser contrarevolucionario porque sigue vigente que “será revolucionario o no será nada”.

El peronismo no puede contravenir tampoco sus dos cometidos fundamentales: la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria. (Aquì queda contenida la cuestión de la soberanía y el objetivo espiritual del quehacer de la política garantizando la educación pública, la salud pública, la protección de los niños y de los ancianos)

El peronismo no puede ser ideológicamente ingenuo. Las utopías son orientadoras siempre y cuando no inmovilicen por su imposibilidad. Los personajes de la historia no son perfectos, ni los propios ni los ajenos. El enemigo es artero y criminal, no se lo puede combatir con ingenuidad.

El peronismo no puede tolerar otro privilegio que no sea el de los niños. ( Por eso no será simpático a los sectores oligárquicos dominantes que fundaron la Nación en función de sus privilegios)

El peronismo no puede resignar el rol del Estado en la regulación y el equilibrio económico y social de la Nación y en la defensa del patrimonio colectivo de los argentinos.

El peronismo no puede ser antidemocrático porque su esencia es la representatividad popular.

Como puede apreciarse, si aplicamos estos principios a muchos hombres y mujeres que se dicen peronistas veremos que no lo son…y…lo curioso, que otros que se dicen no peronistas estarían incluidos e incorporados al espacio liderado hoy por la compañera CFK.

Lo que se avecina es, entonces, definir con precisión la ruta y los compañeros de camino en un año tan crucial como el que ha comenzado….Y CREO YO (MIREN QUIEN LO DICE)  QUE TENEMOS QUE SUSPENDER TODAS DISCUSIONES INUTILES CON LOS COMPAÑEROS DEL PROGRESISMO DENTRO DEL ESPACIO.  Cristina está muy bien, pero no nos sobra nada y hay mucho por disputar de aquí a octubre.

Tato Contissa, el miércoles, 12 de enero de 2011 a la(s) 13:50 ·